
Hoy me quiero amar,
limpiando mi casa,
botando la basura,
que nunca me supo amar.
Vete con ella,
la que paga pasajes,
la que te compró,
la que te pasea,
y te paga tus favores.
Eres poco hombre,
y hoy no tienes otro nombre,
que no sea, el chulo de la doctora,
que duerme con ella, pensando en otra.
El que se vende,
es de poco precio ese caliz,
y tu desgracia es el dinero,
que te hace un pobre rico, infeliz.
Hoy vives en abundancia,
de casa, carro y dinero,
pero, eres un pobre hombre,
que no supo amar a quien lo amo,
por ser pobre de dinero,
pero rica en sentimientos para ti.
Cuando pierdas tu valor,
a la calle has de parar,
como un mendigo pidiendo pan,
y ojala, nunca te den,
ni pan para tu boca ni amor para sentir.
Eres un pobre hombre rico,
que vendió su alma,
a la mejor postora,
que es esa doctora.
Hoy te deseo,
infelicidad para tu alma,
hambre para tu boca,
y que jamás sientas paz,
en esa abundancia de gran señor.
© Emely