
Una despedida no es un adiós,
es la promesa de volver a reencontrarse,
en las estrella o donde está Dios,
almas que han de volver a amarse.
Caminaré sin mirar hacia atrás,
buscando nuevas ilusiones,
y serán duraderas, mientras,
sienta los latidos de mi corazón.
No es mi adiós, no es mi despedida,
sólo cierro este capítulo de mi vida,
que quedará escrito con tu nombre,
y con tinta indelible, en el libro de mi vida.
Serán historias estas páginas,
experiencias acumuladas al amar,
buenas o malas, quizás,
renacerán al volvernos a mirar.
No es mi adiós, no es mi despedida,
es un hasta luego por siempre......
© Emely